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Un año de sufrimiento: ayudemos a encontrar a Mario

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Un año de sufrimiento: ayudemos a encontrar a Mario.  El miedo, esa muerte pequeña que conduce a la destrucción total, en palabras del escritor norteamericano Frank Herbert, se está paseando por los caminos por donde solía recorrer el subintendente (S.I) MARIO HERNAN CORDOBA MARTINEZ en compañía de su familia hoy la recorren sus padres solos con la incertidumbre de no saber nada, ya ha pasado un año de su desaparición y hasta el momento las autoridades no han dicho nada, La extraña desaparición del sub intendente Cordoba  de la Policía Nacional, en el corregimiento de Ejido, que pertenece al Municipio de Policarpa-Nariño  podría ser otro más de los síntomas de un mal que si no se detiene a tiempo podría convertirse en un cáncer más como lo han sido los paramilitares y los narcotraficantes, entre otros protagonistas obscuros de la violenta historia de este país, la proliferación de bandas que pretenden manejar el control del narcotráfico y la minería ilegal.

mario-cordoba-desaperecidoLos vínculos de estas bandas criminales  con organizaciones de narcotraficantes y paramilitares desmovilizados, los hace extremadamente peligrosos y debe obligar al Estado colombiano a adoptar todas las medidas tendientes a su desarticulación por cuanto cada día están tomando mayor fuerza y osadía ante una ciudadanía cada vez más desamparada y desprotegida.

Por ahora, familiares del joven policía desaparecido, oriundo en la ciudad de La Florida Nariño, se han sumado con oraciones y coinciden en señalar que “Hemos buscado por todas partes y seguiremos buscando, pero no nos dejen solos ayúdenos a encontrar a Mario

LOS HECHOS

El comandante operativo de la subestación de policía del corregimiento de Ejido, que pertenece al Municipio de Policarpa-Nariño, subintendente (S.I) MARIO HERNAN CORDOBA MARTINEZ, quien llevaba 13 años de servicio en la Policía Nacional, oriundo del municipio de la Florida (N), casado y padre de dos hijos menores de edad, desapareció el miércoles 11 de septiembre de 2013, cuando se movilizaba solo en su motocicleta de placas LYP-29B, CBF Honda, Modelo 2008, hacia la ciudad de pasto a las 4:20 am aproximadamente.

Días antes había recibido amenazas de muerte por grupos al margen de la ley al servicio del narcotráfico, que operan en esta zona, esto  se presentó por la incautación realizada de insumos químicos y pasta de coca, todo en cumplimiento de su deber, situación que puso en conocimiento de sus comandantes inmediatos (comandante de la subestación de policía ejido, comandante del III distrito de policarpa) y superiores (comandante del departamento), se aclara que estos no tomaron las medidas de seguridad necesarias para proteger su vida, teniendo en cuenta que esta zona es considerada roja en cuanto a orden público.

El caso cumplió un año, sin que se conozca de su paradero, solamente existen rumores de su posible muerte y desaparición del cuerpo en el rio Patía, hasta el momento nadie ha confirmado esta hipótesis, pues la investigación del caso se encuentra liderada por la Fiscalía General de la Nación, específicamente la Unidad Nacional Contra los Delitos de Desaparición y Desplazamiento Forzados, seccional Nariño y el Comando del Departamento de Policía Nariño. Se resalta que la investigación realizada hasta el momento no ha entregado resultados concretos de lo sucedido con el S.I. Córdoba, tampoco ha identificado los responsables de su desaparición, pues la investigación aún se encuentra en proceso dicen las autoridades mencionadas.

Por su parte, la familia del uniformado no ha podido entender que paso con su ser querido?  Como si esto fuera poco a la familia no se le ha prestado asistencia psicosocial, o de salud, pues ni siquiera los han visitado en su domicilio principal para explicarles cómo va el caso, o por lo menos una llamada para preguntar por ellos. En vista de este abandono por parte de la institución a la que el pertenecía el uniformado, han recurrido a las oraciones hacia nuestro señor Jesucristo para mitigar el dolor y la incertidumbre que sienten por la pérdida de su ser querido.

Hasta cuándo podremos seguir viviendo con la incertidumbre de vivir en un país donde sus dirigentes se preocupan por el poder y por acaparar riquezas, mientras personas como el sub intendente MARIO CORDOBA son desaparecidas y  olvidadas como miles de colombianos que hoy siguen con el miedo de no saber que les ocurrió. “Colombia pasó de ser el país de los secuestrados al país de los desaparecidos”. Treinta, cincuenta, doscientos mil desaparecidos, son sólo cifras que reflejan el horror que se oculta tras la guerra y la impunidad en Colombia. Detrás de cada cifra hay una historia de vida truncada y la existencia de un núcleo familiar y un colectivo social gravemente afectado.