¿Por qué los perros orinan en las llantas?

¿Sabes por qué los perros orinan en las llantas? Lo primero, es que, al salir de la fábrica, los neumáticos no tienen ningún compuesto, ni olor especial que atraiga a los caninos, y aunque pensemos que los perros no son inteligentes, esto demuestra lo contrario, ya que su objetivo es la movilidad.

Es sabido que los perros orinan en ciertos lugares para marcar su territorio, ahora imagina dejar tu marca en un objeto que viaja miles de miles de kilómetros por carreteras, calles y hogares. Ya tiene sentido verdad.

Este paraíso de los perros para marcar su territorio con su orina según explicaciones científicas se asemeja al proceso de polinización que hacen las abejas, al contribuir a la reproducción de éstas, es decir, el polen sería la orina y las abejas los neumáticos, aunque no se reproduce, si logran contribuir a marcar el territorio de un macho dominante.

Pero ¿Cómo saben que es un territorio marcado? El sentido más agudo y desarrollado de un perro es el olfato, donde reúnen cualquier cantidad de información a su alrededor, que es guardada como recuerdos y conceptos.



Otras teorías:

La teoría de los mil olores: las llantas son como los zapatos de un humano (una explicación más si tu perro orina tus zapatos), por lo que la sustancia y olores de la orina de un perro al moverse deja huella de su olor, con el fin de que otros perros que pasen por ahí sepan que ese territorio ya está marcado.

Teoría de la relación del entorno: al saber conceptualizar objetos, el perro asocia los autos como un medio de movilidad o transporte, y como las llantas están al alcance de los caninos, se vuelven un rito habitual para pasar, oler y dejar su huella. Lo importante es que ellos saben que el auto viene y va.

Teoría química: Se dice que al estar en uso un automóvil, los neumáticos se calientan y al estacionarlo tardan algunos minutos para que se enfríen. Científicos han determinado que el hule o la goma de las llantas al ser 100 por ciento sintéticos emanan una sustancia química, que al viajar por las fosas nasales de un perro que pasa caminando por la calle, le activa la corteza frontal del cerebro, encargada de la orina y este dispara sus ganas de ir al baño.

Sin duda, los neumáticos de tu auto son un atractivo paraíso de los perros para orinarlas, pero más ganas tienen de marcar su territorio.

Vía: atraccion360.com