Inicio Noticias Opinión La nefasta dependencia de la Gasolina en Pasto

La nefasta dependencia de la Gasolina en Pasto

paro-taxistas-pastoLa nefasta dependencia de la Gasolina en Pasto. Pasto amaneció como una ciudad fantasma. Muchos no sabíamos la ausencia de taxis y demás automotores, pues cada fin de mes, los dueños y conductores de los vehículos se aprontan con anticipación con las reservas de Gasolina. En Pasto, la falta de combustibles ha sido normal en estos últimos años.

La ausencia de automotores se debía a la protesta que los taxistas pastusos decidieron hacer por la escases de combustible. Una iniciativa que, posiblemente,  exigirá seriedad a los gobiernos locales y departamentales en el suministro de gasolina para el funcionamiento de la economía y las diversas prácticas de la vida.

Esta situación hizo que me imaginará la catástrofe que nuestra dependencia de los combustibles fósiles puede ocasionar cuando estos se acaben. Recordé, entonces, la teoría de la Curva del Pico de Hubbert (ver), la cual propone que entre 1995 y el 2000, las reservas de petróleo llegarían a un máximo de producción en todo el mundo, y entrada la década del 2000 en adelante, esa producción significaría un ciclo de consumo de las últimas reservas; es decir, el agotamiento total de los combustibles fósiles en el Planeta.

Desde la predicción de Hubbert, ha pasado más de una década y aunque se han identificado nuevos pozos petroleros, la dependencia de los combustibles fósiles, que además de ser contaminantes extremos para el planeta, se ha incrementado de manera desproporcionada. Actualmente, el 90% de los productos y servicios que utilizamos diariamente son derivados del petróleo.

Nuestra dependencia del petróleo es gravísima y lo peor de todo es que su terminación sería una catástrofe nefasta para la humanidad, debido a que no estamos preparados para afrontar otras dinámicas energéticas y otras fuentes alternativas de combustible.

Hoy muchos pastusos apagaron los motores de sus vehículos para exigir un cupo digno de combustible para no hacer más filas, pensando que esa es la solución efectiva para cuando el futuro nos alcance, pero sin caer en cuenta que la razón de las protestas debería ser, el exigir prontas alternativas energéticas para no esperar el sufrimiento que nos puede causar el tener que enfrentarnos con una nueva forma de vida (sin petróleo), la cual no espera las buenas o malas voluntades de los gobernantes de turno.

Por eso, invito  a los lectores a reflexionar sobre cómo y qué debemos hacer para empezar a buscar fuentes alternativas de combustible, pues tarde o temprano el petróleo se tiene que acabar y las pocas reservas que se consigan serán mecanismos para esclavizarnos y dominarnos más de lo que ya estamos.

Por Pedro Nel Burgos Hernández