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La mindala cultural como acontecimiento de encuentro de la creatividad humana

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SEGUNDA PARTE

La  mindala cultural como acontecimiento de encuentro de la creatividad humana. Primera Parte: Mindala Cultural y la participación en el Cabildo de Funes

El intercambio se inicia con la apertura de sesión de parte de la Corporación del Cabildo de Funes en Cabeza de su Gobernadora y de las autoridades de otros resguardos presentes (Gobernadores de Túquerres, de Iles, de Pastas y delegados de las corporaciones de Mallama, de Males, del Cabildo Quillacinga de Aranda).

Seguido de las palabras de la Mamita Gobernadora del Cabildo de Funes, Sra. Carmen Betasabé Popayán quien reivindica el proceso de reflexión desencadenado a partir de la expedición del Auto 092; los procesos de articulación por zonas, en el caso del pueblo de los Pastos, y la manera como se van clarificando los procesos de participación de las mujeres en la identificación de prioridades desde distintas dimensiones: sean ellas productivas, culturales, educativas para enfrentar los impactos que pesan sobre familias, y colectividades a raíz del conflicto.   Agradece al Ministerio del Interior, en la Dirección de Etnias por la confianza depositada en los procesos que han permitido el intercambio y fortalecimiento de los procesos que lideran las mujeres.    Señala que las expresiones artísticas y culturales son auténticas huellas de las capacidades creativas de los pueblos indígenas, razón por la cual se le ha convidado en este espacio de intercambio, para fortalecer la hermandad e identificar los espacios que merecen procesos de mejoramiento tanto en las comunidades, como en los procesos propios de las mujeres.   Invitando a disfrutar de dichas muestras traídas al evento por todos los procesos de los distintas expresiones organizativas de las mujeres indígenas.

En la intervención efectuada por la Doctora Julia Helena Guerrero, señala con especial énfasis los altos niveles de participación alcanzados frente a la convocatoria conjunta efectuada por AICO SOCIAL y el Ministerio del Interior, el cual para efectos administrativos se cierra con esta Mindala de intercambio cultural.   Señala la voluntad del Gobierno Central en identificar los pasos que permitan no solo la adopción de lineamientos y políticas públicas.   Invitando a las mujeres a redoblar su capacidad de interlocución e incidencia para concretar los proyectos y programas que beneficien al mayor número de pobladoras. Reconoce, en el liderazgo y capacidad de la Coordinación y de las mujeres responsables en las zonas, para poder movilizar esfuerzos, indicar las prioridades y el perfil de las iniciativas que finalmente deben operativizar el plan de garantías de derechos de las mujeres impactadas por la violencia.  Señalando los espacios que se tendrán que ocupar para la políticas que finalmente puedan llegar a las familias y mujeres más impactadas y menos favorecidas.

Interviene el Sr. Gobernador del Resguardo de Túquerres, Sr. Silivio Lagos; quien resalta la voluntad y respaldo recibido por la Dra. Julia Helena Guerrero de la Dirección de Etnias del Ministerio del Interior; pues señala que ella se ha constituido en garante e impulsora de las iniciativas y de la necesidad de una cultura que promueva la participación de las mujeres en la implementación del Auto 092 como orden de la justicia y como demanda que busca rutas para enfrentar las necesidades, desde una perspectiva de la capacidad organizativa de los pueblos indígenas y las mujeres; quienes se han constituido en protagonistas de los procesos de intercambio productivo, participativos y cultural de sus propias comunidades.

En representación de la Coordinadoras Zonales, en el caso del Pueblo de los Pastos intervienen las representantes de Túquerres y Guachucal.  Las liderezas muestran su agradecimiento a los procesos y capacidad de organización de las mujeres indígenas.  Señalando, que el mayor desafío consiste en alcanzar respuestas permanentes de la institucionalidad en todos sus niveles.  Pues, hay un nivel real de compromiso desde el quehacer cotidiano de las mujeres; y las respuestas del estado, deben ser consistentes en desencadenar y apoyar procesos y no espacios de acción aislados.

Vale la pena resaltar las voces solidarias, que expresan en el espacio de intercambio con la situación de emergencia que están viviendo en el momento los Resguardos de Chiles, Mayasquer y Panam; debido a la reactivación por los fenómenos volcánicos (De los complejos montañosos Chiles y Cerro Negro).     Mostrando los desafíos para enfrentar fenómenos naturales de tal complejidad como los que se han dado en estos días, a raíz de la emergencia con ocasión de la actividad volcánica.   Sienten, los delegados de dichas comunidades que es momento de una solidaridad activa y de un acompañamiento oportuno de las instituciones que tienen bajo su responsabilidad la gestión integral del riesgo.

En esas circunstancias, se requieren de atmósferas colectivas e individuales que puedan permitir la sensibilidad, para que la vida afectiva pueda expresarse, ganando en la posibilidad de nuevos lenguajes, narrativas, representaciones,  expresiones de lo infinito y trascendental en la complejidad y finitud de la vida humana.   Vamos entonces, tras el encuentro de nuestro acontecer en las emociones y la conversación en medio de la gestión integrada de los riesgos naturales.  Que como se sabe en la concepción indígena, solo hacen parte de la perspectiva que identifica al territorio como un sistema vivo.  Que nos permite aprender a amar todas las expresiones de la vida, incluyendo la fascinación por las denotadas características de orden y caos del universo, de organización y entropía, de marcha lenta y a veces turbulenta en sus distintas manifestaciones.

mindala-cultural-funesEn este marco del intercambio valoró y dimensionó la presencia de la relación entre lo artístico, lo estético y el campo de lo espiritual.   No como complementos, sino como centro de la alimentación espiritual de todo el trabajo comunitario al interior de los pueblos indígenas.  Denotando, el especial lugar que tiene su cultivo y expresión en cualquier iniciativa de sus gestoras y de los talentos humanos, con el objeto de garantizar su sello y marca individual y colectivos en el horizonte vital propio en la perspectiva del desarrollo humano que ellos proponen al resto de la sociedad.

Estamos haciendo referencia a una nueva esfera de la acción humana.  Que si bien combina lo ritual con lo mítico; tiene una fuerza de orientación y arropamiento de cualquier dimensión de la vida.    Observar esta dimensión, con profundo respeto y enriquecerla con las manifestaciones de la vida cotidiana, con el ejercicio profundo de la integralidad de los planes y proyectos de vida individual y colectiva, parecen ser los designios y desafíos que implica su inclusión en las mindalas y en las prácticas de defensa y protección de los derechos.

Habitamos un mundo que discurre a partir de las significaciones imaginarias, donde lo simbólico es una huella del pensar y la memoria ha dejado rastros y huellas indelebles desde lo propio cultural.  Si lo simbólico tiene entre nosotros fuerza, es exactamente por su capacidad de movilización en la integridad del mundo de la vida.   Con la riqueza de lo simbólico ponemos marca y damos singularidad a nuestros actos individuales y colectivos.   Lo simbólico es la posibilidad de llevar una vida con sentido.   Y la vida y la comunidad con significado adquieren la dinámica doble de afianzamiento en la memoria y la identidad, con el cambio e intercambio permanente desde la esfera de lo intercultural.  Así la Mindala transcurrió, y su apertura se hizo con el reconocido grupo de danzas y música del resguardo de Funes, conocido como “Las Mojigangas”.

Esta manifestación es un pequeño registro, de la inmensa riqueza patrimonial inmaterial que poseen los pueblos indígenas desde el sur.   A la vez acto de resistencia e inmensa capacidad de invitar a la alegría y la solidaridad.  Debemos recordar que antaño, la danza, lo espiritual, la música y la vida cotidiana se integraban.   Y por ello la fuerza que implica sus coreografías, las cuales representan formas que se confunden con mundos míticos, la serpiente, el negro, la vuelta y estrechamiento de los cuerpos, el círculo, los movientos festivos, etc.

Seguido después, por todos los grupos quienes con sus atuendos dieron vida por más de cinco horas a un repertorio lleno de alegrías, solidaridad e invitación a un buen vivir.  Pues les siguieron los Danzantes de Túquerres, los Grupos de Jóvenes de Guachucal, las Mujeres de Chiles, los grupos culturales de Miraflores, las expresiones culturales de los Quillacingas, las danzas del pueblo Misak; alternados por poesía y música de los cantantes de las resistencias del gran  Cumbal, acompañados de los nacientes semilleros de grupos de danzas y canto de varios resguardos y cabildos presentes.  Toda una verdadera muestra de la diversidad, creatividad e imaginación en acción; las cuales permiten descubrir la posibilidad de representar los nuevos mundos posibles.   Dando lugar a los espacios donde lo humano se recrea,  en formas que tienen sentido para la vida en alegría, para un ambiente donde se trueca el esfuerzo del trabajo con la riqueza de la expresión humana;  para esta consideración compleja de nuestras comunidades.  Sin la imaginación y creatividad serían imposibles las formas artísticas.   Y ellas, no son sino algunas piezas de una categoría mayor que es la cultura como memoria de cada sociedad, particular expresión de su complejidad, permanente referente de investigación y la mejor expresión del Capital Simbólico de cada momento histórico.

Resulta urgente hacia el inmediato porvenir, la preparación, en diseños y experiencias desde varias manifestaciones de la cultura; frente a la etapa  que nos ocupara de pos-acuerdo y generación de la convivencia social.   Pues, en ella se observará la combinación de varias circunstancias: Una que será la emergencia de los conflictos distintos a la confrontación armada de la insurgencia; los cuales que ocuparán y tendrán acento territorial, y otro referido a posible incremento de las violencias por la persistencia de actores que la siguen impulsando en escenarios urbanos y rurales.

La comprensión estratégica del fortalecimiento cultural,  estará entonces, a la altura de la experiencia recomendada por las comunidades, donde la cultura supera la perspectiva episódica y reducida a espectáculos.   Se trata de recuperar, en los mejores escenarios de sociabilidad humana, la acción creativa como componente de una estrategia integral  y vital de restablecimiento de la cohesión social y renovación de las significaciones imaginarias, que ahora reclaman visualizar: las alegrías por la vida y no de la guerra, el reconocimiento al otro diferente, el resarcimiento de las víctimas, sus memorias, amalgamadas con sus diversas demandas públicas de justicias.

Así como las experiencias rituales, cobijan cantos y nuevas formas de nombrar la relación con los mundos; danzas, músicas y espiritualidad; se constituyen en  búsquedas de estados modificados de conciencia; la cultura tendrá que escenificar y aplicar visiones integras para contribuir a las demandas que están sobreviniendo en el marco de la construcción sostenida de la paz que todas y todos anhelamos.

Por LUIS EDUARDO CALPA DELGADO