La calle del colorado se quedo pequeña


La calle del colorado se quedo pequeña.Compartimos una crónica gráfica realizada por Juan Pablo Villota Villareal.

Una voz desde la magia que emerge del encuentro entre la tiza, el asfalto y los sueños.

Todo comienza temprano
7:00 a.m. en la calle del colorado.
Se van separando los sitios y solicitando la tiza.

Ese efímero lápiz con el cual fuimos educados… tiza y tablero.
Adecuando la idea al terreno.
Poco a poco la calle va siendo ocupada.
Una toma festiva de las calles.

Y la música entra en escena para mezclarse con los colores.
Comienzan a plasmarse las ideas.

Un Súper chapulin comienza a tomar forma… ¡chanfle!
Grandes y chicos…
Leones, bailarinas… ¿Será un japonés en Pasto?
Los rostros que nos recuerdan nuestra identidad
Y todos añorando a chespirito.
Las nuevas aventuras animadas.
Y la lupita.

Comenzando a plasmar la idea
Y aquí la idea plasmada. No cabe duda que estamos ante un nuevo Miguel Ángel.

Y el colorado se va quedando pequeño
La imaginación desborda las calles
El arte que estaba escondido comienza a surgir
El gris del asfalto va cediendo su lugar a los sueños multicolores
Pareciera como si desde el suelo brotaran los matices
El carnaval ha comenzado

Los habitantes de Pasto se han manifestado
Hacen suyo el bando de la alegría y la convivencia
Y todo se hace nuevo…
Pidiendo que se hagan realidad nuestros deseos

De lo efímero a lo eterno
De lo incomprensible a lo entendible
De lo incomprensible a lo real
Cada trazo es un sueño hecho realidad

Y las calles fueron nuestras
Como nuestra es la esperanza
Como nuestra es la ciudad…
Como nuestro es el carnaval

¡Ojala que se quede a vivir con nosotros para siempre la paz!

 

Por Juan Pablo Villota Villareal