Se trata de una idea de jóvenes quienes crearon platos biodegradables con hoja de plátano.

Según se sabe, esta clase de platos se descomponen a los 60 días.

Platos biodegradables con hoja de plátano

Los platos fueron creados por dos jóvenes peruanos quiénes le apuestan a reducir la contaminación ambiental que produce el plástico o el icopor.

Cabe recordar que en el 2017 estudiantes Colombianos también crearon este tipo de platos con las hojas de plátano que se podían utilizar en un 30% que se generaba en las plantaciones.

Los platos fabricados a partir de las hojas de plátano son resistentes a diferentes alimentos o productos derivados de líquidos en diferentes temperaturas.

Este tipo de platos también fueron creados con celulosa de papel y cartón.

Josué Soto, líder del proyecto “Bio Plant”, explicó que dichos platos a demás de ser una propuesta innovadora, tienen una vida útil de máximo 60 días.

Soto también dijo que la materia prima la obtienen de los campesinos con quiénes establecieron un convenio y un proceso educativo para esa finalidad.

«Este innovador producto puede llegar a degradarse de forma natural hasta en un máximo de 60 días, a diferencia de los recipientes como el tecnopor, material que se descompone en 500 años a más, ocasionando problemas en ecosistemas frágiles como ríos o el mar», aseguró Soto.

Un caso similar de este tipo de platos se dió en Colombia dónde jóvenes crearon platos de harina de yuca y fique, como productos biodegradables

El precio de los platos

La empresa que los fábrica es “Bio Plant”, la cual fue creada en Perú.

Está empresa liderada por jóvenes de ese país, «ha logrado introducir el uso de su producto en fiestas costumbristas y patronales de diversas regiones del Perú, alcanzando ventas por más de 9 mil soles».

“El precio de venta aproximado de nuestros platos es de 100 a 120 soles el ciento, dependiendo del grosor de la hoja, pero con el tiempo se podrá ser más accesible a todo el público consumidor”, indicó.

Finalmente, los creadores de este proyecto planean ingresar a restaurantes naturales y bodegas ecológicas.