Se trata de la dragoneante del Inpec que estaba encargada de la seguridad de la excongresista cuando se produjo la fuga en un consultorio odontológico.

El testimonio de la uniformada fue entregado a la Fiscalía y publicado por el diario El Espectador, medio que destacó la parte en la que la dragoneante acepta que desde los altos mandos no se cumplieron a cabalidad las medidas de vigilancia y protección que se requieren para estos casos.

“Yo me encontraba sola, si ella tenía un nivel de seguridad tan extremo, ¿por qué no me mandaron en compañía de alguien más?”, expresó.

También contó el motivo por el que dejó que estuvieran en el consultorio los hijos de Aida Merlano, señalados junto al odontólogo de ayudar al escape: “Cuando recibí el servicio, ellos ya estaban ahí. Ya no los podía sacar porque sé que hay un choque con ellos”.

Además, acusó a quien relevó de haberlos dejado entrar: “Mi compañera había dado el permiso. Entonces no los saqué”.

Por otra parte, indicó que como todo le estaba pareciendo sospechoso, decidió entrar al consultorio, pero advirtió que era demasiado tarde porque Merlano ya se había ido y solo estaba la cuerda por la que se descolgó por la ventana hacia la calle, donde una moto la esperaba.

“Salí corriendo y gritando le avisé a mi compañero que Aida se me había ido. No alcance a ver las placas. Seguí caminando y no vi nada. Mi compañero empezó a avisar”, concluyó.

Según El Espectador, “la guardiana explicó que llegó en la tarde a relevar a una compañera por órdenes de sus superiores”.

En la imputación de cargos a la hija de Merlano y al odontólogo, ambos se declararon inocentes.

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