La periodista le pidió a Juan Manuel Santos que no siga con sus ‘jugadas’ para evitar la justicia en el caso Odebrecht y puso como buen ejemplo a Uribe.

Que se deje investigar por la presunta financiación de la multinacional brasileña a sus dos campañas presidenciales (2010 y 2014) y que “no dilate ni obstaculice más las indagaciones en su contra” en este caso, son las peticiones de la periodista a Santos en su más reciente columna en la Revista Semana.

“Santos gradúa como “odiador” profesional y enemigo de la paz a todo aquel que se atreve a denunciarlo. Eso le ha servido para defenderse”, asegura en el artículo de opinión titulado ‘Santos impune’.

Allí, Dávila enumera varios de los momentos clave en los que el exmandatario se ha visto involucrado en las investigaciones por el caso Odebrecht, pero al mover “sus fichas con audacia y frialdad” ha logrado “salir bien librado”.

La columnista manifiesta su preocupación por la posibilidad de que mediante dichas ‘jugadas’, el expresidente quede libre de cargos pese a sus presuntos vínculos con la empresa constructora: “Nada más indigno para un nobel de paz (Sic) que salir “inocente” por prescripción”.

Luego de cuestionar cómo el exjefe de Estado “se salvó de responder” por los supuestos dineros que entraron a su primera campaña, la periodista de La W indica que la defensa de Santos está recurriendo al “mismo argumento de la prescripción” para así librarse de las investigaciones que inició el Consejo Nacional Electoral “por lo ocurrido con la financiación de la segunda vuelta de su reelección”.

Tras describir las diferentes formas en las que el exgobernante habría intervenido para evitar su comparecencia ante tribunal alguno en este proceso, Vicky recordó que hace una semana el representante Jhon Jairo Cárdenas (“admirador furibundo” de Santos, según la columna) se autonombró investigador del caso en la Comisión de Acusación de la Cámara.

“En la comisión se vive una verdadera pugna política que solo favorece la impunidad de Santos”, dice la comunicadora tras resaltar que la senadora del Centro Democrático Paola Holguín recusó a Cárdenas “por su estrecha amistad con el expresidente”.

A propósito de la reciente citación del senador Álvaro Uribe a indagatoria en el proceso por fraude procesal y soborno en su contra, la periodista lamenta que mientras el líder del Centro Democrático responde al llamado, Santos parece haber adquirido “inmunidad judicial vitalicia” con el nobel de Paz que recibió en el año 2016.

“El silencio de muchos de los amigos del expresidente en los medios ha sido fundamental para que las investigaciones en su contra no avancen, porque en Colombia solo es políticamente correcto denunciar a Álvaro Uribe, quien como cualquier colombiano debe responder si tiene pendientes con la justicia”, se lee en su columna.

Lo que la periodista no señala en ningún momento es que en el escándalo de Odebrecht también se ha visto salpicado Oscar Iván Zuluaga, cuya campaña presidencial en el año 2014 como candidato del uribismo, habría tenido financiación de la multinacional a través de pagos hechos al publicista brasileño Duda Mendonça.

Cabe mencionar que ambos procesos, el de Zuluaga y el de Santos, en el escándalo de sobornos más grande que ha vivido la región, apenas se encuentran en una etapa prematura si se comparan con la larga batalla jurídica que vienen librando los congresistas Álvaro Uribe e Iván Cepeda, desde el 2011, por presunta manipulación de testigos, proceso que por primera vez llevará, el próximo 8 de octubre, a un expresidente a indagatoria ante la Corte Suprema de Justicia.
Si se tiene en cuenta que entre la decisión de la Corte de dejar en firme la orden de investigar a Uribe Vélez (abril de 2018) y su reciente citación a indagatoria (agosto de 2019) ha pasado casi un año y medio, se podría decir que el alto tribunal no ha sido tan diligente en el proceso, aspecto que advirtió el pasado mes de junio el periodista Daniel Coronell en Revista Semana.