Así lo expresó el profesor Moisés Wasserman Lerner, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), coordinador de la comisión de Ciencias Básicas y del Espacio, una de las ocho que integran la Misión Internacional de Sabios, que dictará una hoja de ruta en educación, ciencia, tecnología e innovación para el país en los siguientes 25 años.

Mediante encuestas a investigadores en ciencias básicas y del espacio de todo el país, además de foros y reuniones con empresarios, se hizo un primer diagnóstico de lo que se espera en esta materia en Colombia. Al respecto, el profesor Wasserman comentó que “el reto principal es convencer a la gente de su importancia y necesidad”.

“Lo que encontramos es que se debe sustentar por qué es importante hacer ciencia básica en un país como el nuestro que tiene problemas que parecen más apremiantes. Hoy la gente habla de innovación y piensa que esto se hace solo con una idea, pero la verdad es que son las ciencias básicas las que la hacen posible; esta área del conocimiento responde a un deseo humano fundamental: la curiosidad”, destacó el catedrático.

Por su parte el profesor Jairo Alexis Rodríguez, decano de la Facultad de Ciencias de la UNAL Sede Bogotá, señaló que “las ciencias básicas son un agente transformador por cuanto son el fundamento y el anclaje que le dan la fortaleza al desarrollo. No se puede pensar en el avance tecnológico e industrial sin una apuesta clara por ellas”, destacó el docente, quien también integra la Secretaría Técnica de la comisión de Ciencias Básicas y del Espacio.

Las ocho comisiones que conforman la Misión de Sabios son: Ciencias Sociales, Desarrollo Humano y Equidad; Ciencias de la Vida y la Salud; Biotecnología, Medio Ambiente y Bioeconomía; Océanos y Recursos Hidrobiológicos; Ciencias Básicas y del Espacio; Tecnologías Convergentes e Industrias 4.0; Industrias Creativas y Culturales; y Energía Sostenible.

Aportes a la educación también son cruciales

Los 43 sabios que conforman la Misión deberán entregarle al país sus respectivas recomendaciones el 5 de diciembre de 2019. Según el profesor Wasserman, en lo concerniente a educación, las reflexiones se han centrado en cómo mejorarla desde la equidad del acceso, y “esto implica necesariamente uniformidad en la calidad”, resaltó.

En el mismo sentido, uno de los mayores desafíos a los que se enfrentan los sabios es a la pregunta sobre cómo estimular en el país la inversión en educación, ciencia y tecnología para que Colombia comience a recorrer “un camino irreversible hacia el desarrollo del conocimiento y la transformación de la sociedad”, como lo expresó la vicepresidenta de la República Marta Lucía Ramírez, coordinadora de la Misión; en el mismo orden subrayó la importancia de que ocho universidades respalden este esfuerzo.

Para los sabios, el conocimiento como motor de riqueza es el que comanda la toma de decisiones en los países desarrollados, y las universidades como centros generadores de conocimiento tienen ahí un rol esencial. Hacia allá apunta Colombia con este ejercicio de reflexión.

“Sin la academia no hay Misión”, señaló al respecto la profesora Dolly Montoya Castaño, rectora de la UNAL, y precisó que la presencia de las ocho instituciones de educación superior abre el abanico de posibilidades y da un mensaje: “la comunidad científica no debe estar aislada, debe aliarse con las empresas, con la sociedad civil y con el Estado para poder avanzar”.

Llegar a la sociedad civil, inquietud de los sabios

Que las reflexiones realmente sean tenidas en cuenta como un aporte determinante para la construcción de país y que lleguen a todos los rincones de la sociedad son algunas de las preocupaciones de quienes conforman la Misión.

En ese sentido, una propuesta posible es que, con base en el documento de las recomendaciones, se promulgue una ley. “Sería algo así como la Ley de Misión de Sabios. La idea es que en ella se plasmen muchas de las sugerencias y que se creen comisiones de seguimiento a su implementación”, expresó el profesor Rodríguez.

Así mismo, la creación del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación –que se consolidará a partir de las recomendaciones de la Misión– también será fundamental para que las buenas intenciones se traduzcan en acciones concretas.

La Misión Internacional de Sabios se reúne hasta el martes 11 de junio en Medellín con el propósito de avanzar en la hoja de ruta que debe asumir el país para fortalecer el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación.