La grabación de las cámaras de seguridad de un hotel en el norte de Bogotá la dio a conocer la Fiscalía como una de las pruebas que tiene contra Carlos Bermeo.

En el video se observa cuando el fiscal de apoyo de la Jurisdicción Especial para la Paz ingresa al sitio junto con su esposa, Ana Solarte, y luego se sienta en una mesa en donde está el excongresista Luis Alberto ‘el Tuerto’ Gil.

Allí se ve que cuando Bermeo llega a la mesa (12:30 p.m.) Gil dialogaba con un “agente infiltrado” de la DEA, que sería el que aparentemente tiró el anzuelo con la carnada de dinero para que Bermeo la mordiera.

Luego de recibir el dinero por debajo de la mesa, Noticias Caracol dice que pasaron ocho minutos y Bermeo se levantó de la silla, y que fue directo a buscar a su esposa que estaba en otra parte del hotel.

“Se dirigen a un baño donde el fiscal le entrega los 40 mil dólares que presuntamente serían para gastos varios”, explica el noticiero.
En la grabación de la Fiscalía se ve que cuando la pareja intenta salir del hotel (12:49 p.m.) es abordada por miembros del CTI que le solicitan una requisa. Los agentes van directo a revisar la mochila de la mujer, y es allí cuando encuentran los fajos de billetes y proceden con la captura.

El argumento que entregó la Fiscalía es que Bermeo recibió este dinero para que presuntamente “incidiera” en la extradición del exjefe guerrillero ‘Jesús Santrich’, preso por acusaciones de narcotráfico.

Este caso abrió un debate en torno a si para la captura de Bermeo se usó la figura de un agente encubierto o de un agente provocador.

Ante este interrogante, el abogado penalista Mauricio Pava explicó en Noticias Uno: “El agente encubierto es un infiltrado que recauda información, el agente provocador promociona el delito para recaudar información’’. Esta última figura está prohibida en Colombia, agrega el noticiero.

Pero el exfiscal Alfonso Gómez Méndez precisó en Noticias Caracol que “aquí no se está estimulando la comisión de un delito, sino que se están creando las condiciones para probar el delito que ha estado en la mente de otro y en relación con el cual ha comenzado lo que se llaman los actos de ejecución”.

De todas formas, el abogado de Gil, Gabriel Porras, aseguró en el informativo que el operativo fue “un montaje”, al tiempo que Bermeo lo calificó como una “trampa”.

“En su momento se darán cuenta ustedes mismos de lo que ha pasado”, dijo Bermeo antes de ser ingresado a la audiencia en la que la Fiscalía pidió cárcel contra los cuatro capturados.