Luego que el joven universitario, Stiven Claros, fuera multado por más de $ 800.000 por haber comprado una empanada a un vendedor ambulante, los policías que impusieron el comparendo hablaron sobre el tema.

Según la Policía argumento que el comparendo se dio por “propiciar la ocupación indebida del espacio público”, según el parágrafo 10 del Artículo 92 del Código Nacional de Policía.

Por su parte, Claros afirmó que en ningún momento fueron advertidos por parte de los agentes, y que aparentemente el vendedor ambulante tenía los permisos para trabajar allí.

No obstante, las versiones de la Policía Metropolitana de Bogotá aseguraron que efectivamente los jóvenes tuvieron un aviso previamente, pero que los estudiantes ignoraron dicha advertencia y que por eso prosiguieron a generar el comparendo, según El Espectador.

De acuerdo con este medio, cuando Claros conoció esta afirmación de las autoridades dijo que era una mentira de los agentes, controversia que le pone picante a este caso.

“Los policías no tienen lógica, ¿usted cree que si me dicen que al comprarme esa empanada me van a multar yo voy y la compro? Ellos tienen un video del procedimiento, los invito a que lo muestren. Nosotros pasamos y no nos dijeron nada. Esperaron a que compráramos y cuando estábamos comiendo nos pidieron las cédulas”, aseguró Claros, citado por este medio.

Aunque El Espectador hizo la solicitud para ver dicho video, asegura que la Policía lo negó.

Por otra parte, el joven añade que la multa se encuentra registrada, pero no ratificada y que su audiencia podría llevarse a cabo hasta el próximo año.

Además, Conexión Capital agregó que la institución sancionó de igual manera a la persona que vende las empanadas en su puesto ambulante.

La FM, por su parte, indica que la coronel Sandra Liliana Rodríguez, de la Policía Metropolitana, anunció que en los dos meses de este año se han reportado 126 multas por “facilitar el espacio publico”.