Para Quinn esto fue un claro ejemplo de un caso de maltrato a la mujer y de bullying.

“Darío, a mí me ha molestado mucho la manera en que han tratado a la primera dama, con todos los memes y cómo se han burlado de su vestido. A mí, la verdad, no me pareció una cosa tan mal, ni de burla, ni nada por el estilo. De pronto, la favorecía o no la favorecía tanto. También estar al lado de una mujer tan bonita como Melania Trump, exmodelo, pues uno de pronto no se ve tan bien. Cualquiera de nosotras se para al lado de Miss Universo y pues no se ve tan bien”, dijo la periodista, y continuó:

“Y me parece que eso es maltrato contra la mujer […]. La señora María Juliana Ruiz es una señora inteligente, preparada, que domina perfectamente el inglés, que tuvo una muy buena conversación, desenvuelta, segura de sí misma, en este encuentro con la pareja presidencial de los Estados Unidos. Pero la gente, por supuesto, se queda en eso, en los detalles”.

“¿Una reunión tan importante para los dos países y que termine, Darío, tendencia en las redes sociales el vestido de ella? Si parecía así, si parecía lo otro, si era de cartulina o de icopor. Creo que sí hay que ponerle un poquito de sentido del humor a las cosas, pero me parecen absolutamente pasados. Y si estamos criticando el tema del maltrato hacia la mujer, y el hecho de que personas se pasen en calificativos como zorras y todo lo demás hacia el género femenino, pues me parece que fue bullying lo que se le hizo a la primera dama”, expresó.

Por su parte, Álvaro Uribe dijo:

“María Juliana de Duque, primera dama, es inteligente, preparada, trabajadora, comprometida, sin ínfulas de poder, ¡Admirable!”, trinó Uribe.

El trino de Uribe generó los siguiente comentarios de apoyo:

“María Juliana sí me representa. Calidez, sencillez, clase, sobriedad. Una gran mujer al lado de mi presidente”, “¡es una dama! que junto con Lina Moreno le han dado altura a la sencillez”, y “estamos tan mal como sociedad cuando defendemos a las mujeres, pero hacemos tanto matoneo y ofendemos por un vestido, sin mirar lo que hay detrás de ella a nivel intelectual”.

Sin embargo, ante la cantidad de mensajes negativos, Dávila dijo que “a la esposa del presidente no hay que medirla como a una modelo, por la pinta”, sino “por su gestión social y su trabajo” y calificó los comentarios en contra como una “banalidad”.