Eso decía la denuncia de Jacqueline Ochoa, según relató la fiscal del caso en la audiencia en la que se le imputaron cargos al cantante y que él no aceptó.

Al reguetonero lo sindicaron de secuestro simple, acceso carnal con persona incapaz de resistir y violencia intrafamiliar (con riesgo feminicida) por el maltrato al que habría sometido a su compañera sentimental durante varios meses.

Según la Fiscalía, los cargos obedecen a que el artista “la golpeaba de manera sistemática, la mantenía encerrada en su propia casa con orden a los vigilantes y escoltas para que no la dejaran salir ni le permitieran visitas”.

Pero en una de esas reiteradas golpizas, el agresor incluso la quería obligar a interrumpir su embarazo. La funcionaria no detalló los meses de gestación de Ochoa. Ese fue el relato, citado por Blu Radio:

“El día 10 de octubre de 2018 nuevamente Kevin Roldán golpea a su compañera permanente porque, según él, ella miraba a su escolta. Ella cogió una almohada para proteger su embarazo. Él la insultaba y le decía que abortara con la ayuda de un doctor”.

La víctima declaró, según un comunicado de la entidad, que en una oportunidad, “después de una fuerte golpiza, la habría accedido carnalmente en contra de su propia voluntad”.

Inicialmente, en la audiencia, el joven fue enviado a prisión, pero solo una hora después, la Fiscalía informó que Roldán fue dejado en libertad porque el juez segundo Penal Municipal de Rionegro, Camilo Escobar, acogió un recurso de reposición.

En el texto, el representante del artista también dijo que había asistido a la diligencia judicial voluntariamente, pese a que la Fiscalía informó que en la mañana de este jueves había sido capturado por la Sijín de la Policía.