Rybolovlev fue vinculado a una investigación que enfrenta el comerciante de arte suizo Yves Bouvier luego del rastreo de conversaciones telefónicas.

El ruso acusa a Bouvier de haberle robado mil millones de dólares en complicidad de una amiga común, Tania Rappo, al aplicar márgenes exorbitantes en compras de cuadros.

Aunque inicialmente Rybolovlev era el acusador de Bouvier, en octubre de 2017 pasó a ser acusado por “complicidad en la violación de la vida privada”, pues Rappo lo denunció por haber sido grabada de manera secreta para montar una trampa a Bouvier.

El Mónaco, entre tanto, afronta una crisis deportiva que en Francia lo tiene en zona de descenso y último en su grupo de Champions, evento en el que ya quedó eliminado.