Se trata del colombiano Raúl Ordoñez quien se destacó en el mundo del tenis por ser entrenador de reconocidos tenistas a nivel mundial.

Aunque llegó a la cima como entrenador de grandes estrellas de ese deporte, una extraña enfermedad degenerativa invadió su cuerpo.

Ordoñez, actualmente, no puede moverse ni hablar y sólo se puede comunicar con leves movimientos de los ojos, según los medios esa movilidad también la puede perder por la grave enfermedad degenerativa que padece.

Ordóñez fue entrenador de Anna Kournikova y André Agassi, las hermanas Williams, Pete Sampras y los alemanes Tommy Haas y Boris Becker.

Juan Uribe, amigo de Raúl en la academia, recuerda que los mejores tenistas pedían entrenar con él porque era “un excelente entrenador, un gran jugador y también por su carisma, por su don de gente. Es una persona alegre que siempre estaba distensionando el ambiente”, recordó a Séptimo Día.

La enfermedad de Raúl empezó en julio de 2004, después de un entrenamiento cualquiera, cuando comenzó a cojear y a caminar despacio, mientras también lo atacaban algunos mareos.

Conjuntamente a su enfermedad, conoció a Diana Corrales, quien era una bailarina de salsa por la época y quien se convirtió en la mujer de su vida,

Inicio un noviazgo con ella, casi al mismo tiempo en que su salud y su voz se iban deteriorando. “Ya no podía caminar solo y empezó (a caminar) con un carrito”, recuerda la mujer, que pese a estar en perfectas condiciones, nunca ha abandonado a Raúl.

Luego se supo que era esclerosis lateral degenerativa, la misma enfermedad que sufrió el fallecido astrofísico Stephen Hawking, a Ordoñez le dieron 6 meses de esperanza de vida y lo mandaron a morir a Colombia.

Hoy, tras 12 años batallando contra la muerte, Raúl se comunica a través de la paciente mujer que lo acompaña. Para decir lo que quiere comunicar, ella le va deletreando el abecedario y él mueve su ojo en cada letra que va formando la palabra que busca armar.