Jairo Buesaquillo y la infinidad de los paisajes

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tuvo la oportunidad de descubrir aquellas virtudes que tenía, pues ahí nace la primera crítica al sistema educativo, nos expresa la incógnita que él tiene al porque son muy pocas las instituciones que educan en artes como teatro música, pintura, escultura, etc.

Cuando Jairo entró a la universidad de Nariño para estudiar artes plásticas, conoció diversas técnicas y entre esas  el estilo del óleo, del cual se encariño completamente. “El arte se lleva en la sangre y es así como perfeccionas tu propia técnica”, en el proceso de culminar su carrera, empezó a realizar obras por las cuales ya estaba recibiendo dinero al venderlas,  y fue ahí, en ese momento donde el pintor nariñense quiso desistir a su carrera académica retirándose por un tiempo, tiempo que le ayudó a convencerse de la necesidad   de su título profesional, como él lo expresa es “ la credibilidad a su trabajo”  al poco tiempo, regresa a la academia para culminar sus estudios.

Entre risas comenta que no se ha encariñado con ninguna obra, pues muchas de sus pinturas son similares ya que demuestran la inmensidad y autenticidad  del paisaje nariñense, comenta que estas obras no tienen repetición,  pues al cambiar un punto de vista o la luz, absolutamente todo el cuadro artístico cambia. Con un tono sentimental recuerda aquellas obras que  mira y lo transporta a un momento de su vida,  entre esas, recuerda  la obra que realizaba en parís  y en su momento la muerte de su madre había llegado, con la mirada perdida nos da a conocer que cada que observa esa pintura ya sea  en diversas revistas o páginas web recuerda esas soledad que inundo su vida en ese momento aquella “soledad en parís”.

Con la ayuda de una cámara fotográfica, 50 disparos y una sola referencia para realizar sus obras, el pintor nariñense comenta el conmovedor proceso de sus cuadros, el cual tarda de 1 mes a un mes y medio en culminar. Buesaquillo,  prefiere trabajar en la tranquilidad de su hogar, en lugar de salir a hacia los paisajes a pintar, prefiere tomar una fotografía y trasladarse a su hogar, pues orgullosamente comenta el estilo reservado e inspirador que le genera tranquilidad y el silencio de su estudio de arte.

Finalmente antes de impulsar a las personas a convertirse en pintores, pide que recapaciten y reconozcan su propio talento, que sea capaces de explotar todo el potencial que tienen, pues el camino para ser reconocido es largo y arduo.