Murió el reconocido Francisco ‘Pachito’ Muñoz: ‘Y nos fuimos de fiesta’, al cielo

Nace en Pupiales (Nariño) el 15 de julio de 1917, en un hogar campesino, humilde pero lleno de valores. Sus padres fueron, Francisco Muñoz y Mariana Patiño. Ocupa el segundo lugar entre sus hermanos quienes crecieron juntos y vivieron unidos en fraternal armonía; son ellos: Marcial, Rosa Angélica, Hermisenda, Esther y Ofelia, las dos últimas comparten aún mucha  vida con su hermano mayor.

“Dios me premió con cinco molestosos pero hermosos hijos” dice Pachito, cuando se le pregunta por su familia. Ellos son: Javier, un destacado médico pediatra y oncohematólogo quien reside en Bogotá; conviven en Pasto con él sus cuatro hijos: Patricia, Comunicadora Social; Luz Marina, Publicista y Diseñadora  Gráfica; Francisco Libardo, su amigo personal y compañero de negocios; y la más consentida, Mónica Pachita, quien se inclinó por la locución y el estudio de los medios audiovisuales.

Pachito Muñoz logró terminar el tercer año de educación básica primaria en la escuela del pueblo. Desde muy pequeño se caracterizó por su jovialidad, su buen sentido del humor, su liderazgo y un anecdotario donde ni siquiera el párroco de Pupiales se escapa a sus travesuras.

Su niñez y juventud  la dedicó a trabajar con sus padres y hermanos en el negocio de las frutas, las verduras y alimentos en general que constituía  la forma de sustento diario para su hermana mayor. Para Pachito este trabajo era digno y lucrativo, por lo cual decidió acompañar a su hermana en estas labores desde los diez años de edad. En las tardes iban la casa de sus padres en donde se reunían familiares y amigos a interpretar música campesina, en que nació la vocación de Pachito Muñoz por la música popular, la que a la postre le daría todo el reconocimiento por tan importante labor.

Decide trasladarse a la ciudad de Pasto en la búsqueda de mejor futuro, y  en una edad que promediaba los 30 años, Pachito Muñoz empieza a buscar su destino, y bien que lo encontraría en la animación  de la radio.

El señor Servio Tulio Martínez fue uno de los precursores de la radiodifusión en  Nariño, quien fue a la vez la  primera persona con  quien tuvo contacto para su vinculación con el mundo de la radio en Pasto; tenía a su cargo la dirección del programa “Sorpresas Radiales” en la emisora Ecos de Pasto, en donde habría sido posible un programa de música campesina que proponía el señor Pacho Muñoz. Sin embargo, ninguna persona que no tuviera su licencia de locución podía hacer uso de un micrófono, y eso se dificultaba  más aún cuando para adquirirla, el requisito exigido era haber cursado a satisfacción el cuarto año de bachillerato.

Y nos fuimos de fiesta

La emisora Ecos de Pasto, de propiedad de don José Antonio Meneses, arrienda a Francisco Muñoz el primer espacio para la transmisión de Fiesta Dominical, aunque se obligaba y debería subcontratar locutores con licencia para desarrollar la programación de rigor cada domingo.

Gonzalo y José Edmundo Cortés, conocidos popularmente como ‘Los Prontos’, fueron los abanderados para presentar el programa de Fiesta Dominical. Lo hicieron durante algunos años con muchos llamados de atención por parte del  estricto director, Pacho Muñoz. Al final este tomaría las riendas del programa con autorización del propietario de la emisora debido a la  impuntualidad  recurrente de los locutores. Desde ese momento sería Pacho Muñoz el líder del programa que a la fecha es considerado el más antiguo de la región.

Se inicia en Ecos de Pasto, pero pasaría por diferentes diales de la capital. Ahora que el programa cumple 67 años al aire, de manera ininterrumpida, se transmite por la Voz del Galeras de Todelar. Por aquí pasaron artistas de talla mundial; precisamente recordaba nuestro homenajeado al cantante lírico de la Capilla Sixtina, Gorg Frank, Tríos mexicanos, grupos argentinos, encopetados conjuntos musicales ecuatorianos y peruanos, populares y destacadas familias  holandesas y cientos de grupos colombianos y nariñenses que contribuyeron a hacer de esta vitrina una de las más populares del suroccidente colombiano.

A Pachito Muñoz su hija Luz Marina Muñoz lo define así: “podemos resumir en pocas palabras, mi padre ha sido un hombre incansable, aguerrido, orgulloso, temperamental, con salud de hierro a pesar de sus dolencias, incondicional con sus amigos, a veces intolerante, ya a sus largos años lo vemos trasegar por la vida como una persona que superó muchos obstáculos y  logró la  satisfacción personal del deber cumplido  lo cual disfruta en el ocaso de sus años. Su reconocimiento se debió a su don de gentes, originalidad y carisma, pasión por su trabajo, dedicación y vocación de servicio a las personas.  La capacidad de llegar al corazón de la gente con expresiones de mucha sensibilidad popular le permitieron  integrarse a cualquier grupo social”.

Pachito Muñoz sigue tan campante como al principio, con su jovialidad, ingenio y amor por su tierra. Su sencillez se ha imbuido en el corazón de cada nariñense y se quedará por siempre en la memoria colectiva como un paradigma de perseverancia. Él acuñó la popular frase que se repite en el sur de Colombia: “y nos fuimos de fiesta”, como un equivalente a decir “música, maestro”. Esperamos que pronto llegue un reconocimiento del ámbito internacional. Yo también soy Pachito.

Fuente: Familia de Francisco Muñoz.