Los trucos psicológicos que utilizan los supermercados y tiendas para que compres sin necesidad

Los trucos psicológicos que utilizan los supermercados y tiendas para que compres sin necesidad

A la gran mayoría le sucede que cada vez que va al supermercado compras otras que no tenía pensando. Según expertos este fenómeno se da por los trucos psicológicos que utilizan como estrategia para comprar de más.

“Los consumidores ya han sido analizados tantas veces que los dueños de este tipo de comercios ya conocen cómo reacciona cada uno de ellos. ¿O acaso nunca te pasó que vas por una sola cosa y volvés con un montón de otras que no necesitabas?”, afirma Gabriela Martín

Y explica “Las grandes tiendas están diseñadas para que al entrar, transites cada pasillo lo más lento posible. Este fenómeno se conoce como «la pista de carreras», pero además, los productos principales fueron colocados estratégicamente para maximizar tu tiempo y el dinero que vas a gastar”

 

14 trucos psicológicos con los cuales compras sin necesidad

 

    1. La demora en las cajas para cobrar y su ubicación a la izquierda : El 90% de las personas son diestras y la tendencia natural es que circulen por la derecha. Las superficies medias y grandes están diseñadas con el objetivo de que el consumidor pasee en el sentido contrario a las agujas del reloj y recorra el máximo de pasillos posibles antes de pagar en caja.Cuánto más largo sea el recorrido y más tiempo esté el cliente en la tienda, mayor tenderá a ser su gasto.
    2. Los niños y la altura de sus ojos: no todos los ojos están a la misma altura, y las tiendas lo saben. Saben que los niños tienen un gran poder para convencer a sus padres de adquirir algunos productos en concreto, y por esta razón ubican artículos como juguetes y golosinas a la altura de los pequeños consumidores.




  1. La puerta se cierra detrás tuyo. Las puertas de los supermercados son por lo general de una sola vía. Una vez adentro, tendrás que pasar por algunas ofertas especiales para encontrar la salida.
  2. Aromas. Hay una teoría de que la estimulación sensorial nos abruma, nos fríe la placa madre mental y nos hace más susceptibles a las compras compulsivas. Hablando de estimulación, ¿acaso no te dan ganas de comprarte todo cuando pasas por una panadería? Tu apetito se estimula con uno de los olores más básicos y tóxicos: el olor del pan recién horneado. Se te impulsa a comprar con el estómago, no con tu cerebro consciente de tu presupuesto.
  3. El precio, con muchos nueves. Este truco está tan visto que parece que ya no tenga ningún efecto sobre el cliente, pero resulta que sigue funcionando. Los consumidores se fijan en la primera cifra pero no en los céntimos, por tanto un artículo cuyo precio es 9,99 pesos (euros o dólares, o cualquier otra divisa) se visualiza como 9 $, y no como 10 $.Este céntimo de diferencia matiza la percepción sobre lo barato o caro que es un producto. De hecho, en una investigación de la Universidad del Estado de Colorado, en EEUU, se pidió a los participantes que eligieran entre dos bolígrafos idénticos. El primero costaba 2 $, mientras que el segundo tenía un precio de 3,99 $. El 44% de sujetos eligieron el bolígrafo de 3,99. Así pues, parece que el truco de los 99 céntimos no ha dejado de ser efectivo.
  4. Escenario central. Los pasillos centrales con los productos de marca son los más rentables. Es por eso que los artículos de primera necesidad están colocados en los pasillos centrales. De esa manera, sin importar de la dirección de la que vengas, vas a estar expuesto a medio pasillo de cosas que no sabías que necesitabas, hasta ahora.
  5. Los artículos que quieren que compres están ubicados a la altura de tus ojos: Los productos que las superficies se encargan de destacar son aquellos que más les interesa vender, ya sea porque su margen de beneficio es mayor, ya sea porque es un stock del que quieren deshacerse más deprisa. Para conseguirlo los sitúan a la altura de la cabeza, para que sean más visibles.Otros artículos que pudieran ser una alternativa de compra están más escondidos, cuestan más de encontrar, y eso es incómodo para cualquier consumidor.
  6. Barajá los naipes. Acéptalo. La mayoría de nosotros va al súper por los mismos 10 artículos. Así que podríamos desarrollar fácilmente nuestra propia «ruta» a través de la tienda y utilizar el piloto automático cuando entramos por la puerta. Por eso es que mezclan los comestibles.
  7. Llénalos. Apartando los que hacen planes para el apocalipsis zombi, muy poca gente necesita un carrito de compras tan grande. Pero aquí está la cosa. Si a los seres humanos los ponen a cargo de un agujero, sienten la necesidad psicológica de llenarlo. Es por eso que el carrito de compras se ha duplicado en tamaño, y los canastos pequeños son, intencionalmente, difíciles de encontrar.
  8. Las mejores cosas. Los occidentales leemos de izquierda a derecha. Nuestros ojos siempre están inclinados hacia el lado derecho o hacia el lado donde naturalmente se desarrolla la «historia». Así que ahí es donde los supermercados tienen, con frecuencia, los artículos que es más probable que compres.
  9. La organización y ubicación de los productos imprescindibles: Otra técnica tradicional en la disposición organizativa de los hipermercados es situar los productos de necesidad básica, tales como los huevos, la leche o las verduras, en el fondo de la tienda. Al ser estos productos que todo el mundo va a adquirir, estarán obligados a recorrer toda la superficie, encontrándose con múltiples ofertas de productos que no tenía pensado adquirir antes.
  10. Bombardeo visual. No es que seamos perezosos, pero sí, lo somos. Compramos mayormente lo que está a la altura de los ojos, así que es ahí donde colocan los comestibles más rentables. Los alimentos más económicos están casi siempre en el estante inferior, al lado del vino en cajas.
  11. Los productos rebajados, distribuidos de forma caótica y tu sueldo: Si quieres encontrar artículos verdaderamente rebajados, va a ser preciso que busques y rebusques. Los supermercados han convertido los espacios de productos de liquidación en un caos de artículos tirados y escampados. La razón técnica de esta práctica reside en que el consumidor entienda la búsqueda de estos chollos como un juego, como si estuvieras intentando desenterrar un tesoro.Si eres capaz de encontrar un artículo que no sea defectuoso o desgastado, sentirás la necesidad de comprarlo. Estas secciones están ideadas para consumidores con bajo poder adquisitivo y bastante tiempo libre. Si, por el contrario, tienes un buen sueldo pero poco tiempo libre, podrás encontrar todos los artículos perfectamente ordenados y mucho más caros en las estanterías principales.
  12. Sintonizando. Los estudios demuestran que reducís la velocidad y te tomás tu tiempo cuando escuchas música.

Info: diaadia.com.ar   –  psicologiaymente.net