Así sacaron la cédula de ciudadanía los negociadores de las Farc en la Embajada de Colombia en Cuba

Los negociadores principales de las Farc en la Habana, tuvieron que diligenciar el trámite para sacar la cédula de ciudadanía para iniciar el proceso de reincorporación. Uno por uno pasaron Rodrigo Echeverri, ‘Timoleón Jiménez’, Luciano Marín antes ‘Iván Márquez’, y otros como ‘Pablo Catatumbo’ y ‘Pastor Álape’ a sacar su cédula y recuperar su identidad.

“Hoy estuvimos en la Embajada de la República de Colombia, en La Habana. Al cruzar la puerta no pude evitar recordar a mi maestro de derecho internacional en la Universidad Nacional. Por una ficción del derecho, la sede de las embajadas es considerada una parte del territorio nacional, de donde deviene su inviolabilidad. Me dije entonces que estaba en Colombia, y así era”, narra Gabriel Ángel en una crónica publicada en el portal de las Farc.

Y agrega “Por primera vez en los últimos treinta años pisaba el territorio de mi patria en condiciones de legalidad.  O en una ficción de ella. Estamos en Colombia, le dije a los demás en tono de complicidad. Dentro nos esperaban funcionarios colombianos, hombres y mujeres, amables, sonrientes, atentos. Algo ha cambiado, pensé. En el pasado solía captar otra actitud”.

Leer crónica completa de Gabriel Ángel: La cédula, tramite obligado hacía la reincorporación

Gabriel Ángel explica que “durante décadas jamás requerí documento que me identificara. Me bastaba con revelar en cualquier escenario que era Gabriel Ángel, guerrillero de las FARC. Cierto, durante todo ese tiempo viví en la otra Colombia, en la que no cuenta tu número de identidad, sino que existes, la mejor demostración de lo cual es tu presencia. Ahora necesitaremos la cédula”.

Y sorprende con la siguiente frase “Al parecer ya no inspiramos miedo, sino afán por una foto con nosotros. Algo está cambiando, hay que reconocerlo. Hasta donde recuerdo, algo semejante ocurrió en los otros procesos de paz, y la gente después no hallaba cómo esconder o desaparecer esas imágenes. La persecución resultó implacable siempre. Pero bueno, es que no hubo acuerdo, como ahora”