Corredor Intermodal el fin del “trampolín de la muerte”

C.S. Patricia Montilla

La construcción de la variante San Francisco-Mocoa, es un proyecto que avanza con grandes contratiempos, esperado durante décadas, especialmente por los Nariñenses y Putumayenses obras que por la falta de visión e inversión del Gobierno en el sur Colombiano no se dimensionaban ante importancia comercial que tiene a nivel nacional e internacional, y que se proyecta como el eslabón fundamental del futuro corredor Tumaco-Belém Do Pará, (Colombia – Brasil) significando junto con Perú la salida al Pacífico.

A pesar del impacto que pueda tener para el comercio exterior, su importancia radica principalmente en la seguridad de los habitantes de Nariño y Putumayo, quienes a diario se desplazan por el llamado “Trampolín de la Muerte” arriesgando sus vidas.

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El Ingeniero Agrónomo Franco Romo Lucero es uno de los veedores que ha dedicado más de 17 años a impulsar esta iniciativa, oriundo del Municipio de Colón Putumayo, vive hace 10 años en Nariño trabajando incansablemente en la lucha por un sueño como lo dice él, pues ha estado durante todo el proceso de este gran proyecto; haciendo mención de que para el año 1999 iniciaron junto con otros ingenieros, el estudio en defensa del corredor intermodal, donde se tenía previsto la construcción de dos variantes, para seguir de cerca este trabajo se vinculó al comité de veedurías que orienta la Cámara de Comercio.

Afirma “A pesar del crédito que tramitó el país ante el Banco Interamericano de Desarrollo, este solo  alcanzó para avanzar en algunas obras, además el BID exigió a Invias que dentro de la reserva forestal de 26 kms, en la cuenca alta del río Mocoa, se debe hacer un rediseño para evitar el deterioro ambiental, por tal motivo se proyecta la construcción de túneles y viaductos, que costaría más de un billón de pesos, lo que hace necesario realizar un nuevo trámite ante la banca multilateral, provocando nuevamente una parálisis de las obras”.

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Por lo tanto el comité de veeduría tiene previsto entre sus actividades la iniciativa de gestionar nuevos recursos mediante un crédito ante el BID, para ser amortizado por vigencias futuras durante 10 años; como también la visita al Gobernador de Nariño; Camilo Romero, para escuchar las iniciativas que tiene frente a este trabajo, y el desarrollo de diversas reuniones que se agendan con el concejo municipal y la asamblea de los dos departamentos. Pues a pesar de todos los contratiempos que surgen alrededor de esta magna obra, el Ingeniero no declina sus lucha ante la expectativa de ver algún día cumplido ese sueño por el que tanto ha luchado toda su vida al servicio del Sur del País.