Son 1.659 las familias indígenas con las que se multiplicará la formación que recibirán líderes indígenas en Nariño.

Los recursos para la generación de empresas son otorgados a través del Conpes Agropecuario asignado por el Gobierno Nacional en 2013.

Ser multiplicadores de procesos de innovación y alternativas de producción avícola, porcicultura y agrícola en sus apartados territorios, es la misión que tendrán 75 indígenas pertenecientes a cinco comunidades, que inician un proceso formativo en el Centro Internacional de Producción Limpia Lope, de la Regional Nariño.

Uno de los objetivos que tienen los pueblos pertenecientes a las comunidades Awá, Cofán, Eperara, Siapidaara, Inga y Nasa-Uh, es darle nuevamente vida a lo que ellos denominan la ‘Ruta de los wuasikamas’ –una iniciativa exitosa liderada por los indígenas ingas de Aponte–, la cual pretende generar productividad a partir de unidades empresariales operadas por ellos mismos y con la concepción de respeto hacia la tierra.

El SENA emprendió el proceso formativo en la producción de gallinas ponedoras para la comercialización de huevos, cría de cerdos y manejo de viveros, a través de una filosofía de producción limpia con la utilización de abonos orgánicos y buenas prácticas agrícolas, conocimientos que serán multiplicados a las 1.659 familias indígenas que son beneficiadas del Conpes Agropecuario en esta zona del país.

“Este es un proyecto que tiene reconocimiento internacional; la Organización para la Naciones Unidas (ONU) está atenta al desarrollo del mismo, es así como el SENA le apuntó a formar a estos pueblos para que puedan generar unidades productivas que ya cuentan con los recursos para su implementación, dineros asignados a través del Conpes Agropecuario el cual se está desarrollando en este Departamento”, afirmó Pedro Pablo Bastidas Molina, subdirector encargado del Centro Internacional de Producción Limpia Lope.

Estas comunidades pertenecen al corregimiento de Aponte, en el municipio del Tablón de Gómez, ubicado al norte del Departamento; corregimiento de Sucumbíos, situado en Ipiales frontera con Ecuador; y en Ricaurte, Tumaco, Barbacoas, Olaya Herrera, La Tola y El Charco, Piedemonte Costero y Costa Pacífica.

Según William Insuasty que lidera el Conpes Agropecuario en Nariño, “cada familia beneficiada recibirá dos millones quinientos mil pesos para el desarrollo de las iniciativas empresariales que se generen luego de la formación impartida por el SENA”.

Durante su etapa de formación encaminada a la producción limpia, es decir la no utilización de productos químicos, los aprendices indígenas adquieren conocimientos en las clases de animales avícolas como porcinos, sistemas de producción e instalaciones para un adecuado tratamiento.

Así mismo, la utilización de la alimentación alternativa con recursos agrícolas de su propia región y la suplementación de medicinas con productos naturales autóctonos de cada una de la zona.

Luis Alberto Pe Pascal es uno de los aprendices provenientes de los pueblos indígenas ubicados en el Piedemonte Costero de Nariño, su intención de compartir los nuevos conocimientos en el tema de crianza de animales aportará para que en su comunidad se generen alternativas de producción aparte de las agrícolas como caña, yuca y plátano.

En varias zonas del país el SENA adelantó con comunidades indígenas iniciativas de formación y emprendimiento, es el caso de los jóvenes indígenas Koreguajes de Caquetá que cultivan productos para alumnos en su misma institución educativa, en Riosucio (Caldas) se adelantaron procesos formativos en Turismo, generando una asociación como guías turísticos; de igual forma, en Sincelejo 40 indígenas conformaron su propia empresa, y en Nariño se han generado proyectos en Cumbal y Carlosama con los pueblos indígenas de los Pastos.