Cumbre Santos– Timochenko, propuesta con acento pastuso

Cumbre Santos– Timochenko, propuesta con acento pastuso

Por Víctor Chaves R.

Aunque el tema cobra cada día mayor fuerza a escala nacional e internacional, en el departamento de Nariño se viene escuchando de nuevo con fuerza la propuesta para el encuentro entre el presidente Juan Manuel Santos y alias Timochenko, que reverdeció luego de la reanudación de la guerra en las zonas más álgidas del Conflicto Colombiano.

Fue precisamente el senador liberal oriundo de esta región, Guillermo García quien ha puesto de nuevo el tema en los medios masivos nacionales. Emisoras y canales de televisión lo han buscado  para que amplíe su iniciativa.

El congresista  recuerda en sus intervenciones que esta posibilidad está latente desde que comenzaron los diálogos entre la delegación del gobierno de Juan Manuel Santos  y los voceros de las Farc. El propio Mandatario fue quien se apresuró a decir por ese entonces que no descartaba la alternativa de un encuentro con el jerarca insurgente.

En Nariño, principal escenario de la reanudación de la guerra, tras la orden de suspender el cese al fuego y las hostilidades impartidas por el secretariado de las Farc tras el bombardeo de Guapí  en el vecino departamento del Cauca, con hechos que tienen sumidas en la incertidumbre a regiones como la costa pacífica.

Lo cierto es que, si el presidente Juan Manuel Santos  y Rodrigo Londoño, alias Mono Timochenko máximo jefe de las Farc convienen una reunión para decidir el cese bilateral  del fuego y el encarrilamiento definitivo de las conversaciones en La Habana,  el país se ahorraría el derramamiento de mucha sangre y la gente podría recuperar la confianza en un futuro lleno de paz y de justicia social.

Es un hecho que cada día más gente en Colombia, que cree en una solución definitiva para el Conflicto Social y Armado que golpea al país desde hace varias décadas, se convence de que es necesario que el mandatario y el jefe insurgente acuerden un encuentro en el que se defina la ruta final hacia el acuerdo, que debe pasar primero por la suspensión bilateral de los actos beligerantes.

Con el país sin muertos, bombardeos ni decenas de desplazados, la credibilidad de los colombianos en que la paz sí es un hecho histórico que debe traer bienestar y tranquilidad para las poblaciones más pobres y vulnerables seguirá creciendo y por lo tanto los voceros de las partes que dialogan Cuba deberán apresurar las negociaciones para emprender el proceso de construcción de una nueva Colombia.

Sucesos en Nariño

En Nariño, escenario de muchas de las vicisitudes propias del Conflicto, la convicción en un proceso de paz que surja de los aportes de las propias comunidades y territoriales, como parte sustancial y complementaria del desarme también viene creciendo, pero si no se termina de implementar el proceso, la frustración podría ser muy grande.

Esta iniciativa es considerada en estos momentos por el propio presidente Juan Manuel Santos  y podría convertirse en un anuncio oficial, en los próximos días.

Un encuentro entre Santos y el principal líder de las Farc, como el que se propone desde Nariño sería el primero entre un Jefe de Estado colombiano y un jefe guerrillero, desde el  que se produjo entre Andrés Pastrana alias Tirofijo, en febrero de 2001.