Un verdadero reconocimiento a su trayectoria artística aún no se ha hecho.
Dennis Hopper, más de 50 años cumpliendo roles antogónicos en el cine.

Cinco años sin Dennis Hopper. Por Víctor Chaves R.

Cinco años se cumplen en este mes de Mayo, desde que el cine de Hollywood se privó de uno de los actores mejor dotados para cumplir con el rol de “malo” de las películas.

Hopper fue un actor de gran carácter, que se sumaba a una recia pero talentosa y  creativa personalidad. Fue odiado por los fanáticos que lo vieron torturar, asesinar a desaparecer a galanes y divas en varios filmes memorables, pero admirado por quienes gustan de los roles fuertes que solo pocos ´pueden lograr con éxito en las pantallas.

A Hopper como a pocos actores le cabe de manera precisa una definición meramente académica como la que reza en los diccionarios sobre lo que es la es el antagonismo.

Porque el de antagonista, o de “malo”, en múltiples y muy destacadas versiones o especialidades, fue esencialmente el rol que desempeñó a lo largo de 52 años de actuación, 86 películas e innumerables apariciones en secuencias, capítulos y temporadas de televisión.

Dirigió en cinco oportunidades, incluyendo la mítica Easy Rider, en 1969, en la que también actuó, junto a Peter Fonda, y que lo elevó a la altura de ícono de la cinematografía y la cultura estadounidense, es decir más allá de los ídolos y de las estrellas fugaces que abundan en la denominada Meca del Cine.

Dennis Hopper, un actor de verdad versátil
Dennis Hopper, un actor de verdad versátil

Actor de calidad

Hopper supo caracterizar, sin perder su originalidad y lo genuino de cada personaje, a el malo de la película, a quien siempre se opuso a los planes, pretensiones y sueños de los héroes y líderes de mundos reales e imaginarios. Con este sentido de la interpretación, logró llamar la atención de reconocidos directores como Roger Corman, Henry Hataway, Francis Ford Coppola, David Lynch y John Sjogren, entre otros.

La mayoría de las producciones en las que participó, fueron importantes en las décadas de los años 50, 60, 70 y 80 y le permitieron compartir la pantalla con varios de los actores considerados como patrimonio histórico de Hollywood, como James Dean (Rebelde sin causa, 1955, Gigante’, 1956), Rock Hudson (Gigante), Joan Crawford, John Wayne (True grit, 1967), Marlon Brando (Sayonara,1957, Apocalipsis ahora, 1979), Robert Duvall (Apocalipsis ahora, 1979), Harrison Ford (Apocalipsis ahora) y Martín Sheen (Apocalipsis ahora), entre muchos otros.

En los años 90, y durante la primera década del milenio, decidió acoger las propuestas para participar en thrillers con grandes cargas de acción e inclusive formó parte del elenco en varias series de televisión, como 24, ejerciendo el rol del primer contrincante del famoso Agente Jack Bauer, interpretado por Kiefer Sutherland. Steven Seagal, Keanu Reeves y Sandra Bullock, debieron soportar primero y enfrentar después, la maldad, la sevicia y la demencia de nuevos personajes caracterizados por Hopper.

Antagonismos notables

En Del infierno a Texas (1959), Dennis Lee comienza a manifestar los rasgos que con el paso del tiempo lo harían merecedor del título nunca oficializado que lo reconoce como el mejor ‘malo’ del cine contemporáneo norteamericano. En 1977, interpreta a Tom Ripley, un gánster desalmado en El amigo americano, que no duda en tratar de convencer por todos los medios a un moribundo para que cometa un asesinato en su nombre, antes del deceso.

Predicador y pervertido

En Renacer, la película que realizó Bigas Luna en 1981, Hopper asume la responsabilidad de interpretar a un predicador de televisión, que vive a expensas de sus fieles y que piensa que encontró la oportunidad de su vida, al descubrir a una mujer que por causas siniestras sangra espontáneamente en sus manos y pies.

Otra interesante producción, Terciopelo Azul, el clásico que David Lynch hizo realidad en1986, le dio a Hopper, el personaje de Frank Booth, un pervertido que tiene la suerte de encontrar en el negocio del narcotráfico, el sustento para todas sus aberraciones.

Chattahoocher (1989) de Mick Jackson, es el escenario para que este artista diera vida a un siniestro personaje, habitante de una clínica de salud mental, donde sin lugar a dudas lo que menos importa es el bienestar de los pacientes. En la película que Sean Penn coprodujera y dirigiera en 1991, Extraño vínculo de sangre, representa a César, un gris e intrigante cantinero. Paris Trout (1991, dirigida por Stephen Gyllenhaad), es el nombre de la película y del personaje que da vida Hopper, un hombre violento e intolerante, que es además asesino y paranoico.

Enemigo de Super Mario y Luigi

El poder malévolo que este actor le imprime a sus caracterizaciones motivó que fuera llamado para interpretar nada menos que al Rey Koppa, el terrible enemigo de los dos hermanos fontaneros que quieren salvar al mundo, en Super Mario Bros, 1993, dirigida por Anabel Jankel y otros, la película que nació de uno de los juegos de video más famosos.

En Secuestrados, una película del año 2000 representa a un hombre que ya sobrepasó cualquier límite del desespero y ahora ebrio y brutal mantiene a un grupo de jóvenes en un bus, esperando un supuesto rescate. Un año después, trabaja con John Sjogren en Situación límite, actuando como Ron, un enigmático y malévolo extorsionista.

La crítica de cine valoró lo genuino del trabajo de Hopper junto a Peter Fonda en Easy Rider, el famoso film que también dirigió y que golpeó de muchas maneras las estructuras sociales y de la vida familiar de los Estados Unidos; también lo mencionaron bastante los medios de comunicación 10 años después, más por su comportamiento que por su actuación en Apocalipsis ahora, el clásico sobre la guerra de Indochina que dirigió Francis Ford Coppola.

Pero un verdadero reconocimiento al aporte que hace a la cinematografía en general en el desempeño constante y en permanente evolución de roles antagónicos, aún está por hacerse.