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La Historia de Colombia se enseña de manera incompleta. Este artículo pretende recomendar un texto que brinda una visión diferente de la historia de Colombia, la cual nos puede ayudar a entender problemas actuales de nuestro país, como por ejemplo la agudizada discriminación racial, y como las instituciones educativas en lugar de dedicar más tiempo de estudio a estos temas o a otros de relevancia, reducen el tiempo de formación sin ninguna oposición de la comunidad académica.

El profesor de la Universidad Nacional de Colombia Luis Carlos Castro Novoa dice que la historia de Colombia se enseña de una manera incompleta, pues se lo hace por hechos particularidades y desde los personajes,  se enseña desde el querer de algunos sectores que ostentan el poder, de arriba hacia abajo,  pero se deja de lado que la historia se construye por medio de procesos, que alrededor de un acontecimiento confluyen diferentes sectores de la «sociedad» y que conocer dichos procesos es clave para entender muchas de nuestras problemáticas actuales.

Se enseña el paso a la independencia, por ejemplo, con anécdotas como la del florero de Llorente y desde las victorias de algunos personajes, no obstante la historia que se ha contado ha invisibilizado muchos procesos y a poblaciones importantes; por ejemplo lo que pasaba con los pueblos indígenas en la época de la independencia y lo que pasó con la población afro después del proceso emancipatorio.

La población afro padece un problema de no poca monta en Colombia porque el racismo perdura en pleno siglo XXI. Así pues,  la narración de la historia ha ocultado que cuando se abolió la esclavitud en 1851 se concedió una indemnización al esclavista por expropiarle al esclavo, pero al esclavo que padeció las circunstancias de haber sido utilizado como mano de obra sin ser sujeto de derechos, no se le reconoció ningún tipo de indemnización, es decir, sus derechos nunca fueron reivindicados y se continuo viéndolos como ciudadanos inferiores, posteriormente estos  vieron como alternativa concentrarse en el pacifico, pacifico colombiano que no tuvo ni ha tenido  el mismo desarrollo que el resto de las regiones.

Se necesita  que en las aulas de clase de colegios y universidades se enseñen los procesos en cada área del conocimiento, para que de esa manera, al conocer el constructo histórico se pueda entender mejor las problemáticas y seguramente quede más fácil plantear propuestas, por ejemplo en el caso de la población afro en el año 2009 la Corte Constitucional se pronunció sobre la viabilidad de reconocer alguna indemnización a la población descendiente de los que otrora tenían la calidad de esclavos.

El profesor Castro recomienda leer una perspectiva desde afuera sobre la historia de Colombia, como la que realiza David Bushnell en su libro titulado «Colombia una nación a pesar de sí misma», para conocer cual podría ser el origen de muchas de nuestras particularidades como país.

Ahora bien, para conocer más se requiere más tiempo dedicado al estudio, por lo que los centros educativos deberían aumentar las horas de formación, al parecer eso es lo que se plantea con la doble jornada en la educación básica y media, no obstante en algunas instituciones de educación superior basados en su autonomía universitaria, en lugar de aumentar el tiempo de estudio lo reducen, como lo redujo  la Universidad de Nariño restando dos semanas a cada semestre según el Acuerdo 153 de octubre de 2014, lo grave, sin ninguna oposición de estudiantes o profesores, tal vez  porque desconocen que desde hace años la Corte Constitucional ha protegido  los principios de progresividad y de no regresividad de los Derechos Sociales como lo es la Educación.

Por: Juan Carlos Cárdenas

@juancardenas_