familias-desplazadas-corregimiento-santabarbara-pastoFamilias desplazadas reciben formación SENA. Las familias que han retornado a sus hogares a través de la Ley de Restitución de Tierras  luego de haber vivido el flagelo del desplazamiento a causa del conflicto armado, tienen la oportunidad hoy de comenzar una nueva vida.

Son 100 familias que en 2002 a causa del  conflicto armado tuvieron que abandonar sus tierras ubicadas en la vereda El Cerotal en el corregimiento de Santa Bárbara en el municipio de Pasto. Los enfrentamientos entre los grupos al marguen de la ley y el Ejército los obligó a refugiarse en la capital de Nariño y rebuscarse la vida para tener algo de comer.

De este grupo actualmente 42 ya tienen sentencia por parte de la Unidad de Restitución de Tierras, el otro grupo se encuentra en trámite su proceso y a la espera de recibir el fallo.

Ahora que han vuelto a sus hogares el SENA a través del Centro Internacional de Producción Limpia Lope de la Regional Nariño, realiza un proceso de formación en  ganadería el cual les permitirá generar unidades productivas en el segundo sector económico más importante de la región.

“Con este proceso de formación no solamente se benefician los 100 aprendices sino que además se le está dando la oportunidad de mejorar su vida a 400 personas que han querido aprender a formar nuevamente sus hogares desde el punto económico, y adquirir conocimientos desde una forma técnica en lo que concierne a la ganadería”, afirmó el instructor del Programa de  Atención a Víctimas del Centro Lope Jesús Alberto Belalcazar.

Actualmente en Nariño el SENA también trabaja en los municipios de Tangua, Buesaco y el Tablón de Gómez, donde se ha generado formación a 152 víctimas.

Según el Director de la Unidad de Restitución de Tierras en Nariño, Hernando Andrés Enríquez, “se han generado en esta zona del país 160 sentencias beneficiando a unas 147 familias, convirtiéndose en espacios de paz y reduciendo los escenarios del conflicto armado”.

La Política de Restitución de Tierras tiene una vocación transformadora donde no únicamente es la formalización de sus suelos sino que además se los proyecta a tener unidades productivas para que dejen de depender del Estado, de ahí la importancia que el SENA se haya vinculado en el fortalecimiento de la formación para que estas familias inicien a trabajar sus propios recursos.

Para la Directora Regional del SENA en Nariño Sara Ángela Arturo González, “El compromiso con las víctimas del conflicto ha sido permanente, la atención integral a través de los diferentes programas orientados a la formación para el trabajo ha evidenciado el surgimiento de proyectos productivos y la ayuda en la intermediación laboral a esta población”.

Por medio del programa de Atención a Víctimas del Conflicto Armado el SENA en Nariño ha logrado conformar unidades productivas exitosas dedicadas a la producción de dulces, accesorios artesanales, mantenimiento y reparación de motocicletas, producción de huevos, de productos de aseo, de café y bisutería.

Orlando Timarán es una de las víctimas y ahora beneficiadas de la formación que imparte el SENA en El Cerotal, “Esta ha sido una ayuda muy importante para nuestra vereda, luego de lo que vivimos donde tuvimos que dejar abandonado todo nuestras viviendas y nuestros animales, ahora estamos saliendo nuevamente pero ya no como desplazados sino como emprendedores”.