Al menos 327 personas han muerto y más de 500 resultaron heridas por el terremoto de la víspera en el suroeste de Pakistán, el peor desde 2005 que causó que una pequeña isla emergiera del mar cerca de la costa paquistaní en el Mar Arábigo.

Un total de seis distritos de la provincia de Baluchistán -Awaran, Kech, Gwadar, Panjgur, Chaghi y Khuzdar- y una población de más de 300 mil personas se han visto afectadas por el terremoto de 7.7 grados en la escala de Richter.

Al menos 285 cuerpos han sido recuperados hasta el momento en el distrito de Awaran, mientras otros 42 fueron hallados en el vecino distrito de Kech, reportó la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres de Pakistán.

Advirtió que el número de víctimas podría aumentar, pues numerosas personas habrían quedado atrapadas bajo los escombros de sus viviendas o de los edificios derrumbados.

El Ejército paquistaní envió helicópteros y desplegó cientos de soldados para ayudar en las labores de rescate en la zona montañosa, que es propensa a terremotos.

El ministro principal de Baluchistán, Abdul Malik Baloch, ha declarado el estado de emergencia en Awaran y ha ordenado a los subcomisarios de los otros 30 distritos regionales que estén en «máxima alerta».

Al margen del balance de víctimas y de los daños materiales, Baloch señaló que el terremoto ha sido de tan gran intensidad que ha conseguido hacer emerger una nueva isla a un kilómetro y medio de la costa de la localidad de Gwadar.

Según medios paquistaníes, la isla se eleva sobre el mar a una altura de 12 metros, su ancho es de unos 30 metros y se encuentra a un kilómetro y medio de la costa.

Además de Baluchistán y su capital, Quetta, el terremoto fue sentido en localidades de la limítrofe provincia de Sindh y en su capital Karachi, la ciudad más poblada del país con 18 millones de habitantes, así como en zonas de la vecina India.

Según informes de la televisión paquistaní, varias réplicas, una de ellas de 5.9 grados en la escala de Richter, se han sentido en Baluchistán, incluyendo Quetta.

En abril pasado, un sismo de 7.8 grados en la escala de Richter ocurrió en el sureste de Irán, cerca de la frontera con Baluchistán, provocando la muerte de 41 personas, 40 de ellas en una localidad paquistaní fronteriza con Irán.

Pakistán se encuentra ubicado en una zona sensible en la que confluyen tres importantes placas tectónicas -la india, la eurasiática y la arábiga-, por lo que los movimientos telúricos son muy frecuentes, especialmente en Baluchistán.