Las policías de Brasil y Perú iniciaron hoy una operación conjunta en áreas fronterizas que se prolongará por 30 días y con la que se proponen destruir laboratorios clandestinos que producen cerca de diez toneladas de cocaína por año.

Las autoridades de los dos países pretenden destruir plantaciones de hoja de coca en la Amazonía e identificar áreas en la frontera en que pueden actuar organizaciones de narcotraficantes, según un comunicado del Ministerio de Justicia de Brasil.

La identificación de áreas ocupadas y el diseño de un mapa de la región que tenga en cuenta actividades ilegales pueden ayudar reducir el impacto del tráfico de drogas en la frontera entre Brasil y Perú, especialmente de cocaína y crack, asegura la nota.

En la tercera edición de la llamada Operación Topacio participaran cerca de un centenar de agentes de la Policía Federal brasileña y de la Policía Nacional de Perú.

Las operaciones serán comandadas desde Tabatinga, municipio brasileño en la triple frontera amazónica con Perú y Colombia.

Las autoridades brasileñas calculan que cerca del 54% de la cocaína que ingresa a Brasil procede de Bolivia y un 38% de Perú.