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Diana Carolina Hidalgo, la mujer que lucha por el empoderamiento de las mujeres en Nariño

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Aquellas reuniones “de hombres” que hablaban sobre temas sociales y económicos fueron las que perfilaron su afición a la política y al cambio. Así, desde muy pequeña cuando estaba en la escuela y el colegio siempre se destacó por ser una líder o representante de su clase.

Diana Carolina fue la única mujer concejal en Pasto durante el periodo 2011-2015 y sin terminar su periodo renunció a esa cúrul, una decisión que tuvo un gran revuelo entre los sectores políticos de la ciudad.

Por aquel entonces, cuando fue concejal estaba embarazada de su primera hija, Mariana, y ejercer la política en esas condiciones no fue una buena experiencia, toda vez que, como bien lo dice ella “la política es un espacio hóstil para las mujeres”, especialmente en Pasto donde esa corporación está conformada en su mayoría por hombres.

Su paso por el concejo fue muy complejo por los horarios, su embarazo y el ambiente político pues tuvo que asumir los parámetros que los hombres determinaban para la sesiones y debates, tuvo que asistir, por ejemplo, cuando tenía 8 meses de gestación a debates los viernes a las 11 de noche hasta la 1 o 2 de la mañana de los sábados.

Sus colegas concejales le decían que si las mujeres exigían derechos debían hacer y cumplir lo que hacían los hombres en esos espacios, sin tener en cuenta un enfoque diferencial.

Frente a su experiencia en el concejo, recuerda que un día, cuando ella tuvo que salir del recinto hasta el baño (a vomitar), el presidente del concejo, consciente del estado de en el que ella estaba, decidió en su ausencia hacer llamado de lista para verificar su  inasistencia, pues estaban en debate de un proyecto de acuerdo, “en el segundo debate donde los concejales no se pueden ausentar del recinto” , recuerda.

En este sentido, Diana Carolina, asegura que “en los debates nunca se piensa en las mujeres” y nunca se pensó en las condiciones específicas que ella tenía como mujer en embarazo.

En otras palabras, lo que ella vivió fue un tipo de violencia política, “dificultades que impiden a cualquier mujer acceder y ejercer los espacios que el estado ofrece”, asevera.

Diana Carolina insiste que desde su postura como activista y feminista “la igualdad de género no significa que las mujeres no puedan ejercer funciones o acciones que hacen los hombres sino que, las mujeres tienen condiciones específicas dentro de esos espacios, a pesar que ambos son reconocidos en igualdad de derechos y deberes ante la ley.

“La visión de las mujeres en estos espacios de la política es muy importante, Sin embargo, en los debates municipales nunca se presenta una visión de qué ocurre con las mujeres, por ejemplo en el alza del impuesto predial o en la modificación de una vía o en la estructura interna de la alcaldía. ¿Qué pasa con las mujeres? No es un tema que se trate en el Concejo, entonces es importante que haya más mujeres en ese espacio”, enfatiza.

Y agrega:

“La política en Pasto requiere de la participación de más mujeres porque una sola no puede hacer mucho”.

A pesar que el Concejo de Pasto le garantizaba una estabilidad laboral, decidió renunciar y postularse a una convocatoria pública de ONU Mujeres y la embajada Catalana para liderar un proyecto de 6 meses; sin embargo, ese proyecto le abrió las puertas y logró ganarse el puesto de Oficial Territorial de ONU Mujeres Nariño.

Desde esa entidad, fomenta en el departamento la participación política, el empoderamiento económico y social de las mujeres, la igualdad de género, la construcción de paz, el fomento y cumplimiento de los acuerdos entre el estado, las Farc y el ELN.

Además de la formación cultural para la erradicación del machismo para evitar que a las mujeres las sigan torturando, maltrantando, golpeando.

Diana Carolina como oficial Territorial de ONU Mujeres en Nariño, también dice que las instituciones públicas mantienen una cultura machista por parte de los funcionarios quienes asumen roles con estereotipos que atentan o vulneran los derechos de las mujeres.

Finalmente, asevera que por esa cultura machista, las mujeres son quienes no pueden hacer varias cosas por la indiferencia de la sociedad que las señala o las cohíbe.