Voces ciudadanas

Apuntes sobre un debate necesario

Foto: César Ibarra

Por LUIS EDUARDO CALPA DELGADO

Varias circunstancias, una deuda con la educación que se imparte en todos los niveles de formación en la región y el país motivan estas ideas, que lejos de pretender construir cánones inflexibles, se exponen a la crítica y participan de la invitación por generar una cultura argumentativa, tan necesarias en estos tiempos de turbulencia y cambio.

Una primera tesis de discusión, central para estos propósitos, es la naturaleza compleja de lo histórico-social. Tan plagada de esencialismos, hemos presenciado en la precaria opinión regional una suerte de valoraciones con altos niveles de subjetividad, muchos de ellos circulando en redes sociales y algunos escritos, cuya constante es no tener una base conceptual y argumentativa, cuyos propósitos suelen ser emitir opiniones sobre sucesos de nuestra turbulenta historia regional, sin acompañarse de lecturas de contexto, colocándose en orillas ideológicas, carentes de buenas bases conceptuales, documentales o en herramientas de investigación que pudieran ofrecer a la opinión pública, mejores elementos para juicios pertinentes.

La teoría critica contemporánea de la historia nos invita a comprender una orientación central referida a la imposibilidad de construir leyes deterministas o etapas en el acercamiento con las acciones humanas individuales y colectivas. Estimulando una aproximación con certezas provisionales, de las cuales puedan derivarse lecturas sobre los acontecimientos en la cultura, la historia y todos los fenómenos de lo “social”.

Entonces, el esfuerzo de los lentes y aproximaciones de historiadores en la época contemporánea, recomiendan desplazarse por herramientas como las teorías de la complejidad, los estudios coloniales, decoloniales y culturales. En muchos de estos cuerpos de ideas se puede encontrar pistas, elementos analíticos de los cuales carecen muchas apreciaciones e incluso trabajos de reconocidas opiniones en la región.

Realidades como las señaladas, cuestionan el rigor y las fundamentaciones que reciben de la Universidad y desde la educación básica, quiénes son formados en cualquier disciplina o profesión. Ausente como está hoy, el rigor de la reflexión filosófica seria y fundamentada en la praxis, el acompañamiento de herramientas de investigación aplicadas, la superficialidad de quienes desde la libertad de cátedra se marginalizan del estudio y aplicación de las teorías críticas contemporáneas, la actualización de dichas corrientes en aproximación a las demandas y fenómenos socio-culturales del país y región.

Asistimos a un panorama donde existen escasos esfuerzos por identificar y estudiar los acontecimientos locales, superados por posturas cómodas, retóricas de cuerpos importantes de catedráticos, quiénes en el presente no aportan soluciones, espacios de reflexión crítica organizados en campos de las humanidades, ni en los correspondientes a las ciencias naturales y básicas. Generando una atmósfera cultural e intelectual donde no se aviva la esperanza, sin opciones o propuestas alternativas coherentes con a dinámicas cambiantes y exigentes como aquellas demandadas por la región en tiempos del post-conflicto.

Siendo excepcionales los esfuerzos de unos pocos investigadores regionales, quiénes están tras la búsqueda de contextos que hablen mejor desde los textos a la realidad, la reflexión y la crítica de la cátedra universitaria y educativa.

Retornando al debate sobre lo socio-histórico e invitados a reconocer sus atributos de complejidad, turbulencia y altos niveles de imprevisibilidad. Deberíamos en el caso de los nariñenses, aceptar una diferencia entre los lenguajes estéticos y el conocimiento e investigación histórica.

Invito a leer, respetar los sentidos e impresiones derivadas que producen las enormes y grandiosas contribuciones de los acontecimientos culturales y lenguajes estéticos de la región. No traslademos a estos últimos determinada orientación o debate ideológico.

Que sea generosa la acogida de obras como la “Carroza de Bolívar” de nuestro apreciado Evelio Rosero, de la misma manera que propongamos una recepción serena, equilibrada e integral de las enormes contribuciones efectuadas por nuestros artistas de carnaval, cuando nos presentaron, en la última versión del acontecimiento cultural, sus motivos “El Colorado” y “Abya Ayala”, en el caso de los artistas Ribert Insuasty y Leonard Zarama, solo por indicar una tendencia progresiva de creación y reflexión colectiva, hoy vertida en varias obras, auténticos seres ontológicos del Carnaval de Negros y Blancos de Pasto.

En la critica estética es la libertad creativa la cual se impone, dejando abierta la incursión en dos categorías fundamentales que nos distinguen a los humanos referidos a: la fuerza motriz de la creatividad y la imaginación radical.

Pongamos a tono buena parte de los emprendimientos de innovación desde lo local con todos las excepcionales muestras creativas de nuestro “Carnaval”, con estos atributos fundamentales y esenciales de la cultura técnica de las y los nariñenses, su vocación como tierra de talentos y cultores creativos, formación de personas sorprendentes, ilustradas, críticas en su sensitividad, sensibilidad estética y artística.

Superemos las miradas contemplativas, incentivemos la valoración de las energías creativas del carnaval en las manifestaciones que favorecen nuestras limitantes como sociedad: el trabajo en equipo, los emprendimientos solidarios, por ejemplo, para posicionar los procesos creativos, los cuales se desprenden a borbotones de los colectivos de artistas, danzantes, músicos del carnaval de vida que tenemos en nuestra ciudad-región.

Para ello, se requiere avanzar en procesos que construyan nuevas instituciones que se forjen en la autonomía de la creación, articulen y desborden las limitaciones de las organizaciones instituidas, favorezcan los procesos de participación efectiva de las niñas, niños, los jóvenes y las mujeres, quienes pueden desde la cultura endógena, acumular y mostrar una mejor valoración de nuestros lugares en la historia, puedan en efecto transgredir los órdenes caducos, despejar mejores sendas de cohesión social, imaginación radical y construcción de la paz posible en la región.

Recuerde visitar y leer otras publicaciones en nuestro sitio, comentar y compartir para que otras personas puedan consultarlos también.

To Top
Loading...